Es bien sabido que la weed puede ayudarnos a conectar con nuestra creatividad interior. ¿Y qué lugar es más divertido para ponerse creativo que la cocina? Hay algo súper satisfactorio en preparar tu propia tanda de delicias caseras al horno, para que puedas colocarte en casa.
Una de las recetas más fáciles (y definitivamente más divertidas) de hacer son las gomitas de weed. Para muchos de nosotros, los caramelos de goma son un feliz recuerdo de una golosina de la infancia. Las gomitas de weed reinventan este dulce tan querido de una forma novedosa. Cuando tú llevas el control del bol de mezcla, puedes personalizar las gomitas a tu gusto controlando la concentración de THC o infusionando las golosinas con sabores únicos.
Sigue leyendo para conocer nuestra versión de las gomitas de weed. Tanto si eres totalmente nuevo en el mundo del cannabis como si eres un cannasseur experimentado, esta receta es perfecta para todos, ya que se adapta fácilmente. Además, no contiene gluten, es apta para veganos y no tiene azúcar refinado: ¡check, check y check!
Hemos dividido esta receta en dos partes. El paso uno es descarboxilar el cannabis y hacer el aceite de canna, y el paso dos es preparar las gomitas. Quienes quieran ir directamente a las gomitas pueden usar un aceite de cannabis comprado previamente e ir directo al paso dos, mientras que quienes deseen hacer sus propias gomitas desde cero pueden empezar con el paso uno.
Paso uno: descarboxilar el cannabis y hacer aceite de canna
Los cannabinoides del cannabis están en una forma cruda y ácida hasta que se “activan” con calor o luz. Este proceso se conoce como descarboxilación y es esencial si buscas disfrutar de los efectos psicoactivos e intoxicantes del THC. En otras palabras, la hierba cruda no te colocará.
La buena noticia es que la descarboxilación es un proceso bastante sencillo. Lo más importante que hay que recordar es evitar sobrecalentar el cannabis. El sobrecalentamiento puede destruir otros fitocompuestos beneficiosos de la planta que contribuyen a sus efectos de espectro completo.
Aquí tienes una guía sencilla para descarboxilar tu propia flor.
- Desmenuza los cogollos con la mano en trozos pequeños, del tamaño de palomitas. Evita molerlos, ya que esto puede permitir que se absorba más clorofila en el producto final, lo que contribuye a un sabor amargo (¿y quién quiere gomitas amargas?).
- Coloca los cogollos en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino y mételos en un horno precalentado a 240 grados Fahrenheit.
- Vigila de cerca la flor mientras se hornea. Por lo general, 20 minutos suelen ser suficientes, aunque a veces puede tardar más. Comprueba si cambia de color de verde a marrón claro/medio. El cannabis descarboxilado también debe sentirse muy seco al tacto. Cuando creas que está listo, sácalo del horno y deja que se enfríe.
Cómo hacer aceite de cannabis
¡Felicidades! Ya has descarboxilado tu cannabis. Ahora es momento de infusionar tu cannabis activado en una grasa. Los cannabinoides presentes en el cannabis son altamente lipofílicos, lo que significa que son mucho más biodisponibles y se absorben fácilmente por el cuerpo cuando se combinan con grasas.
Cuando se trata de elegir una grasa para el aceite, el aceite de coco es la opción preferida de muchas personas. El aceite de coco es rico en grasa saturada. Un mayor contenido de grasa saturada proporciona a los cannabinoides más moléculas grasas a las que unirse.
Puede ser complicado calcular cuánto cannabis sumergir en tu aceite, pero una regla práctica útil es usar de un cuarto a media onza de cogollo seco y descarboxilado por taza de aceite. Elige un cuarto de onza si buscas una dosis más suave. Media onza puede ser preferible para quienes buscan una dosis más alta.
Determinar la potencia exacta del aceite casero también puede ser complicado. Si te interesa calcular exactamente cuánto THC o CBD hay presente en tu aceite para poder dosificar con precisión, usa una guía. Algunos cocineros caseros señalan que la parte inferior del aceite de coco con cannabis es más potente que la superior, y recomiendan cortar rebanadas verticales del aceite terminado al preparar comestibles como gomitas.
Dicho esto, aquí te mostramos cómo crear tu propio aceite infusionado con cannabis:
- Toma una olla de baño maría o una olla de cocción lenta. Si usas un baño maría, agrega agua a la olla inferior. Añade una taza de aceite de coco a la olla superior, y calienta suavemente hasta que el aceite de coco se derrita. Si usas una olla de cocción lenta, agrega el aceite de coco a la olla en una configuración baja/tibia.
- Incorpora de un cuarto a media onza de flor de cannabis descarboxilada en el aceite derretido.
- Sigue calentando la mezcla de aceite con cannabis a fuego bajo durante al menos 60 minutos. Algunas personas recomiendan infusionar el aceite a fuego bajo durante hasta ocho horas para asegurarse realmente de que los cannabinoides y los compuestos activos se absorban en el aceite. Mantén una temperatura de 130-150F.
- Cuando estés listo para refinar tu aceite, cubre un colador de malla con una estopilla y colócalo sobre un tazón de vidrio limpio. Usa una estopilla de tejido apretado, pero no tan fina como para que el aceite se quede atrapado en el colador. Vierte el aceite infusionado con cannabis a través del colador, luego junta los lados de la estopilla y exprime suavemente. Deberían quedar partículas de la materia vegetal en la estopilla, y un precioso aceite aromático con un tono verdoso. Pasa el aceite a un recipiente de vidrio para almacenamiento con una tapa que ajuste bien, y guárdalo en un lugar fresco y oscuro, o en el refrigerador. ¡Voilá, ya estás listo para hacer gomitas!
Paso dos: haz gomitas de cannabis
Ahora viene la mejor parte: ¡preparar tus gomitas de cannabis! Esta receta de gomitas usa pocos ingredientes, aunque varios no son los típicos de una tienda de comestibles. Busca lecitina de girasol y polvo de agar agar en una tienda de alimentos orgánicos o naturales. El agar agar es un espesante natural de origen vegetal y sabor neutro que sustituye la mezcla de gelatina. La lecitina es un emulsionante que evita que la mezcla de las gomitas se separe y une todos los ingredientes. Aunque puedes usar lecitina de soja, por lo general se recomienda la de girasol porque es un producto superior. Bonificación adicional: la lecitina también puede mejorar la biodisponibilidad de tus gomitas.
También necesitarás un molde de silicona para caramelos. Los moldes de ositos de goma y gusanos son fáciles de encontrar, o si quieres un molde más único para tus comestibles caseros de cannabis, puedes optar por moldes para gomitas con forma de hoja de cannabis. Una botella para condimentos hará que llenar los moldes sea mucho más fácil.
Esta receta tiende hacia el extremo de dosis baja del espectro. Si quieres una mezcla más intoxicante y con mayor contenido de THC, puedes añadir cucharadas adicionales de aceite de cannabis. Recuerda que hacer gomitas comestibles caseras es un arte impreciso, así que es difícil saber la potencia por porción y lo más seguro es seguir el viejo dicho de empieza con poco, ve despacio. Los comestibles pueden tardar hasta una hora en empezar a hacer efecto, así que tendrás que esperar para evaluar los efectos de un solo comestible de cannabis, o correrás el riesgo de pasarte.
Ingredientes
Esta receta rinde aproximadamente 45 ositos de goma, pero puede dar más o menos según el tamaño de tus moldes.
1 taza de jugo de fruta (elige uno con un sabor distintivo, como cereza ácida o granada)
1 cucharada de jugo de limón o ácido cítrico
2-3 cucharadas de jarabe de arce (esto es opcional, pero les dará a las gomitas ese sabor dulce tradicional)
2-3 cucharaditas de aceite de cannabis
2 cucharaditas de polvo de agar agar (no en hojuelas)
½ cucharadita de lecitina de girasol
Proceso
- Derrite suavemente tu aceite de cannabis y añade la lecitina. Bate bien. Reserva.
- En una cacerola, mezcla el jugo, el jugo de limón o el ácido cítrico y el jarabe de arce a fuego medio hasta que la mezcla esté completamente integrada. Incorpora batiendo el polvo de agar agar durante tres a cuatro minutos.
- Añade el aceite de cannabis y la mezcla de lecitina, batiendo bien hasta que todo quede integrado.
- Transfiere la mezcla con cuidado a la botella para condimentos, ya que estará supercaliente. ¡Usar un embudo puede ser de ayuda!
- Usa un guante de cocina para sujetar la botella. Aprieta la mezcla con cuidado dentro de los moldes.
- Pasa los moldes al refrigerador y déjalos cuajar durante 25 minutos.
- Saca las gomitas de la bandeja y guárdalas en un recipiente hermético en el refrigerador. Como opción adicional, puedes rebozar las gomitas en azúcar glas para darles un toque extra de dulzor.
- ¡Disfruta!
Preguntas frecuentes
¿Cuántas gomitas puedes comer?
Las gomitas de THC pueden pegar fuerte. Cuando consumes Delta-9 THC por vía oral, el cannabinoide es metabolizado por el hígado en 11-hidroxi-THC, que es hasta siete veces más potente que Delta-9. Como es difícil saber la potencia exacta de los comestibles caseros, es recomendable empezar con una, esperar una o dos horas y ver cómo te sientes antes de consumir más.
¿Pueden caducar las gomitas de cannabis?
Las gomitas caseras de cannabis no contienen conservantes, por lo que no durarán tanto como las variedades compradas en tienda que son estables a temperatura ambiente. Dicho esto, la lecitina de esta receta ayuda a prolongar la vida útil de tus gomitas, por lo que deberían mantenerse frescas hasta dos semanas si se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador. Las gomitas también se pueden congelar durante meses y descongelar cuando las necesites.
¿Cuánto tardan en hacer efecto las gomitas de cannabis?
Una gomita de cannabis puede empezar a hacer efecto después de 30 minutos, con efectos máximos alrededor de las 3 a 4 horas. Las gomitas deben pasar por el sistema digestivo antes de ser metabolizadas por el hígado y entrar en el torrente sanguíneo, por eso tardan más en hacer efecto. Si tienes el estómago vacío, es probable que hagan efecto más rápido.
¿Es mejor comprarlos o hacerlos tú mismo?
Ambas opciones tienen ventajas. Preparar tus propios comestibles significa que puedes controlar los ingredientes y la potencia, y disfrutar de la satisfacción de saber que has elaborado las gomitas tú mismo. Los comestibles comprados durarán más, ya que son estables a temperatura ambiente y pueden almacenarse a temperatura ambiente. Los comestibles comprados también tienen la ventaja de ofrecer una potencia precisa por porción. Sin embargo, los comestibles comprados en tienda pueden contener ingredientes más refinados, como jarabe de maíz o conservantes.
¿Cuánto durarán los efectos?
Los efectos de una gomita de cannabis pueden durar hasta doce horas, por lo que recomendamos empezar con una dosis baja e ir despacio al consumir productos comestibles con cannabis. Una vez que sepas cómo se siente una sola porción, puedes aumentar gradualmente la dosis hasta alcanzar el efecto deseado.
¿Hay otras formas de consumir cannabis?
Cuando se trata de cocinar con cannabis, el cielo es el límite. Descubre otras formas divertidas ¡puedes incorporar cannabis a la cocina casera al horno!







